Desde que se dibuja un boceto de un modelo hasta que el cliente se lleva el zapato a casa en su bolsa Pikolinos, hay muchas manos, muchas ideas y muchos procesos de producción.
El equipo de diseñadores pone el punto de partida y, desde ahí, se pasa a la elección de la piel y los materiales adecuados, troqueles, cortes, etcétera. Para cumplir con la garantía de Pikolinos son necesarios minuciosos cuidados, controles de calidad y numerosos expertos que revisan puntada a puntada la confección de los zapatos.

Esta semana hemos paseado por la fábrica de Pikolinos, situada en Elche, donde todo nuestro equipo de producción trabaja a diario para garantizar la calidad y el confort de los zapatos Pikolinos que llegan a los puntos de venta. Os presentamos a los verdaderos protagonistas de cada colección.